Hay días en que escribir sobre la maternidad fluye con facilidad y otros en que las palabras simplemente no aparecen. Maternar despierta tantos sentimientos que, a veces, es difícil encontrar la forma de expresarlos.
Sin embargo, si hay algo que considero esencial en este camino, es cultivar la capacidad que todos tenemos de observarnos a nosotros mismos. Poder darnos cuenta de lo que estamos sintiendo y pensando es un regalo inmenso. Lamentablemente, es algo que no nos enseñan en el colegio ni en la universidad. Lo he aprendido gracias a la práctica del yoga y la meditación, y es parte constante del viaje de la vida.
En el libro "Deja de ser tú", de Joe Dispenza, se plantea como una forma de llevar la atención hacia ese espacio invisible que nos habita, hacia esa parte de nosotros que no podemos ver, pero que, en el fondo, sostiene todo lo que somos.
Por eso en este tiempo, he practicado algo muy sencillo, pero profundamente transformador.
Cada vez que enfrento una situación desafiante, me hago una pausa y me pregunto: ¿Qué estoy sintiendo? ¿En qué parte de mi cuerpo puedo percibir esa emoción?
Nada más.
Solo observar.
Al principio me costó mucho. Hoy sigo practicándolo. Pero ese pequeño cambio de atención ha sido suficiente para comenzar a hacer ajustes internos que me han permitido disfrutar un poco más del rumbo de mi vida y, sobre todo, de mi maternidad.
Por eso, hoy quisiera dejarte una invitación.
La próxima vez que estés compartiendo con tus hijos, detente por un instante y pregúntate:
¿Qué estoy sintiendo en este momento?
¿Esto que siento me agrada o me incomoda?
¿En qué parte de mi cuerpo puedo percibirlo?
No intentes cambiar nada.
Solo observa.
Muchas veces, ese simple acto basta para que el sistema nervioso se calme, la respiración se haga más profunda y la perspectiva cambie.
Para mí, esa es una de las formas más genuinas de amor propio.
Ojalá estas palabras puedan resonar contigo y acompañarte, aunque sea por un momento, en este hermoso camino de volver una y otra vez a ti misma, que nos regala la maternidad.